Queridos alumnos,
Les dejo el link a tres relatos que nos permiten pensar el concepto de obra abierta y "lo no dicho".
MUCHACHA PUNK y LA LARGA RISA DE TODOS ESTOS AÑOS de Rodolfo Fogwill
LA TREGUA de Mario Benedetti
"La literatura es magia, es aparecer entre la gente sin estar físicamente, es entrar en las almas sin tener que tocar la puerta".
Doménico Estrada
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miércoles, 28 de octubre de 2015
miércoles, 23 de septiembre de 2015
La Noche de los Teatros en Zona Sur
Queridos alumnos, el próximo sábado 26 habrá múltiples obras de teatro gratuitas en zona Sur. Les dejo el cronograma por si alguno está interesado.
lunes, 21 de septiembre de 2015
domingo, 9 de agosto de 2015
La mordaza de Alfonso Sastre 6 B
Queridos alumnos,
Les dejo el link a la obra alegórica que trabajaremos en clase esta semana
Les dejo el link a la obra alegórica que trabajaremos en clase esta semana
miércoles, 20 de mayo de 2015
La fiaca en cine --- 1969
Queridos alumnos, les dejo el link de la película La fiaca para aquellos que quieran ver cómo fue representada la obra leída en clase por los actores Norman Brinski y Norma Aleandro en el cine nacional.
jueves, 16 de abril de 2015
Contexto histórico - Sexto B
Queridos alumnos,
Les dejo un artículo interesante del historiador Felipe Pigna sobre Rosas y su gobierno para que puedan relacionarlo con las obras satíricas leídas.
Les dejo un artículo interesante del historiador Felipe Pigna sobre Rosas y su gobierno para que puedan relacionarlo con las obras satíricas leídas.
lunes, 30 de marzo de 2015
Héroes de Malvinas - Ciro y los persas
Esta semana en la que vamos a conmemorar el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas quiero compartir con ustedes este tema que me pone la piel de gallina para que reflexionen sobre lo ocurrido, sobre la importancia de este 2 de abril y sobre nuestra responsabilidad como sociedad de no olvidar nuestra historia y mucho menos a aquellos héroes que sufrieron y sufren en carne propia la guerra y sus trágicas consecuencias para defender nuestras Islas Malvinas. Espero que les guste.
sábado, 21 de marzo de 2015
Cuatro anfiteatros naturales
Teatro de Epidauro, Grecia
Cerca del pueblo de Ligurio, en un bosque de pinos se encuentra el Teatro de Epidauro, el teatro de la antigüedad con mejor acústica del mundo. Fue diseñado por Policleto el joven en el S. IV a.C. que utilizó un desnivel natural del terreno para construirlo. Se conserva en perfecto estado y en verano se celebra el Festival Anual de Teatro Heleno en el que se representan tragedias y comedias clásicas. La «orchestra», circular, tiene casi 20 metros de diámetro y su capacidad es de 15.000 espectadores que disfrutan de unas vistas espectaculares del apacible paisaje del valle de Asclepio. Sirvió de modelo a numerosos teatros griegos y se ha convertido en el símbolo del teatro griego antiguo. En este mítico lugar fue proclamada la independencia de Grecia en 1822.
En Argentina- Cafayate, Salta
En Sudáfrica - City Bowl, Ciudad del Cabo
Montaña de la Mesa (Table Mountain) es una montaña de cima plana que está representada en la bandera de Ciudad del Cabo y otras insignias de gobiernos locales. La montaña forma parte del Parque Nacional Montaña de la Mesa. Es una importante atracción turística, con muchos visitantes usando el teleférico o haciendo excursión para llegar a la cima. Es una meseta a nivel de aproximadamente 3 km de lado a lado, rodeada por riscos escarpados, que está flanqueada por el Pico del Diablo (Devil”s Peak) al este y por la Cabeza de León (Lion”s Head) al oeste, formando un dramático telón de fondo para la Ciudad del Cabo y el puerto de la Bahía de la Mesa, y juntos con Signal Hill forman el anfiteatro natural de la City Bowl.
Bryce Canyon es un Parque Nacional de Estados Unidos situado al sudoeste del estado de Utah, y cerca de la ciudad de Kanab. Se encuentra a mayor altura que el famoso Gran Cañón del Colorado, y por ello, es menos accesible y conocido. Las mesetas en Bryce Canyon alcanzan una altura de hasta 2700 metros, en un área que abarca 145 km2, donde existen varios anfiteatros naturales, entre ellos el anfiteatro Bryce, el más grande de todos, con casi 20 kilómetros de largo y 5 de ancho.
viernes, 20 de marzo de 2015
jueves, 19 de marzo de 2015
La Risa ---Henri Bergson
Queridos alumnos de 6° B, acá les dejo el enlace para resolver la guía de lectura
miércoles, 11 de marzo de 2015
sábado, 6 de diciembre de 2014
Poder decir adiós es crecer...
Felicitaciones a los egresados 2014! Denis Albornoz, Leandro Gentile, Matías Murillo, Juan Selis, Fernando Staffa, Zaida Acosta, Iara Amarilla, Florencia Caballero, Sofía Di Leo, Daiana García, Florencia García, Camila González, Karen Ojeda, Leila Pace, Antonella Souto, Oriana Regueira y Sonia Velázquez. Gracias por estos tres años compartidos. Fue hermoso conocerlos. Les deseo que logren cumplir todos sus sueños y alcanzar todas sus metas. La vida es una sola: disfruten, sean felices y no pierdan jamás esa hermosa esencia que los caracteriza.
jueves, 25 de septiembre de 2014
Mateo - Salida Didáctica 6° B
Literatura- Salida
didáctica
Trabajo práctico grupal
(dos integrantes)
"Mateo" de Armando Discépolo y el grotesco
criollo
Fecha de entrega:
lunes 6 de octubre de 2014
Criterios
de evaluación:
- Presentación en tiempo y forma del trabajo práctico.
- Prolijidad y correcta redacción en cursiva.
- Relación adecuada de la teoría sobre géneros literarios y la obra teatral.
- Evaluación crítica y argumentada de la puesta en escena.
1) ¿Qué
temas dicotómicos aborda “Mateo” de Armando Discépolo? Indíquelos y explique las sensaciones que se
generan en el lector/espectador. (2 puntos)
2) ¿Qué
características del grotesco criollo presenta la obra? (2 puntos)
3) Escuche el tango "A mi barrio" y explique con precisión: (1.50 puntos)
a) ¿Qué sentimientos expresa el yo lírico?
b) ¿Qué relación puede establecer entre este tango y la obra "Mateo"?
Link: http://www.todotango.com/musica/tema/6703/A-mi-barrio/
4) Explique detalladamente las modificaciones que habría que realizar para convertir a “Mateo” en una obra neogrotesca. (2.50 puntos)
a) ¿Qué sentimientos expresa el yo lírico?
b) ¿Qué relación puede establecer entre este tango y la obra "Mateo"?
Link: http://www.todotango.com/musica/tema/6703/A-mi-barrio/
4) Explique detalladamente las modificaciones que habría que realizar para convertir a “Mateo” en una obra neogrotesca. (2.50 puntos)
5) Tras la relectura de la obra, elabore un comentario crítico de la puesta en escena llevada a cabo
por el elenco estable del Teatro Colonial. (2 puntos)
martes, 1 de julio de 2014
jueves, 24 de abril de 2014
La princesa federal
Alumnos de sexto año, les dejo el enlace a una nota publicada en el diario La Prensa sobre la obra La Princesa Federal que analizamos hoy en clase. Espero que les sea útil para ampliar lo comentado:
http://www.laprensa.com.ar/NotePrint.aspx?Note=362987
http://www.laprensa.com.ar/NotePrint.aspx?Note=362987
martes, 15 de abril de 2014
viernes, 4 de abril de 2014
viernes, 21 de marzo de 2014
lunes, 17 de marzo de 2014
Una luz en la ventana --- Truman Capote
Una vez me invitaron
a una boda; la novia sugirió que hiciera el viaje desde Nueva York con una
pareja de invitados, el señor y la señora Roberts, a quienes no conocía. Era un
frío día de abril, y en el viaje a Connecticut, los Roberts, un matrimonio de cuarenta
y pocos años, parecieron bastante agradables; no el tipo de gente con los que
uno quisiera pasar un largo fin de semana, pero tampoco tremendos.
No obstante, en la
recepción nupcial se consumió gran cantidad de licor, y debo decir que mis
conductores ingirieron la tercera parte de ello. Fueron los últimos en dejar la
fiesta —aproximadamente, a las once de la noche—, y yo me sentía muy reacio a
acompañarlos; sabía que estaban borrachos, pero no me di cuenta de lo mucho que
lo estaban. Habríamos recorrido unas veinte millas, con el coche dando muchos
virajes mientras el señor y la señora Roberts se insultaban mutuamente en un
lenguaje de lo más extraordinario (efectivamente, parecía una escena sacada de
¿Quién teme a Virginia Wolf?), cuando míster Roberts, de modo muy comprensible,
torció equivocadamente y se perdió en un oscuro camino comarcal. Seguí
pidiéndoles, y terminé rogándoles que pararan el coche y me dejaran bajar, pero
estaban tan absortos en sus invectivas que me ignoraron. Por fin, el coche paró
por voluntad propia (temporalmente), al darse una bofetada contra el costado de
un árbol. Aproveché la oportunidad para bajarme de un salto por la puerta
trasera y entrar corriendo en el bosque. En seguida partió el condenado
vehículo, dejándome solo en la helada oscuridad. Estoy convencido de que mis
anfitriones no descubrieron mi ausencia; Dios sabe que yo no les eché de menos
a ellos.
Pero no era un placer
quedarse ahí, perdido en una fría noche de viento. Empecé a andar, con la
esperanza de llegar a una carretera. Caminé durante media hora sin avistar casa
alguna. Entonces, nada más salir del camino, vi una casita de madera con un
porche y una ventana alumbrada por una lámpara. De puntillas, entré en el
porche y me asomé a la ventana; una mujer mayor, de suave cabellera blanca y
cara redonda y agradable, estaba sentada ante una chimenea leyendo un libro.
Había un gato acurrucado en su regazo, y otros dormitaban a sus pies.
Llamé
a la puerta y, cuando la abrió, dije mientras me castañeteaban los dientes:
—Siento molestarla, pero he tenido una
especie de accidente; me pregunto si podría utilizar su teléfono para llamar a
un taxi.
—¡Oh, vaya! —exclamó ella, sonriendo—.
Me temo que no tenga teléfono. Soy demasiado pobre. Pero pase, por favor. —Y al
franquear yo la puerta y entrar en la acogedora habitación, añadió—: ¡Válgame
Dios! Está usted helado, muchacho. ¿Quiere que haga café? ¿Una taza de té?
Tengo un poco de whisky que dejó mi marido; murió hace seis años.
Dije que un poco de
whisky me vendría muy bien.
Mientras ella iba a
buscarlo, me calenté las manos en el fuego y eché un vistazo a la habitación.
Era un sitio alegre, ocupado por seis o siete gatos de especies callejeras y de
diversos colores. Miré el título del libro que la señora Kelly —pues así se
llamaba, como me enteré más tarde— estaba leyendo: era Emma, de Jane Austen,
una de mis escritoras favoritas.
Cuando la señora
Kelly volvió con un vaso con hielo y una polvorienta media botella de bourbon,
dijo:
—Siéntese, siéntese. No disfruto de
compañía a menudo. Claro que estoy con mis gatos. En cualquier caso, ¿se
quedará a dormir? Tengo un precioso cuartito de huéspedes que está esperando a
uno desde hace muchísimo tiempo. Por la mañana podrá usted caminar hasta la
carretera y conseguir que lo lleven al pueblo, y allí encontrará un garaje
donde le arreglen el coche. Está a unas cinco millas.
Me pregunté, en voz
alta, cómo es que podía vivir de manera tan aislada, sin medio de transporte y
sin teléfono; me dijo que su buen amigo, el cartero, se ocupaba de todo lo que
ella necesitaba comprar.
—Albert. ¡Es realmente tan encantador y
tan fiel! Pero se jubila el año que viene. No sé lo que haré después. Aunque
algo se presentará. Quizá un nuevo y amable cartero. Dígame, ¿qué clase de
accidente ha tenido usted exactamente?
Cuando le expliqué la
verdad del caso, me respondió, indignada:
—Hizo usted exactamente lo que debía. Yo
no pondría el pie en un coche con un hombre que hubiera olido una copa de
jerez. Así es como perdí a mi marido. Casados durante cuarenta años, cuarenta
felices años, y lo perdí porque un conductor borracho lo atropello. Si no fuera
por mis gatos...
Acarició a una gata
de color anaranjado que ronroneaba en su regazo.
Hablamos ante el
fuego hasta que se me cansaron los ojos. Hablamos de Jane Austen («Ah, Jane. Mi
tragedia es que he leído sus libros tan a menudo que me los sé de memoria») y
de otros autores admirados: Thoreau, Willa Cather, Dickens, Lewis Carroll,
Agatha Christie, Raymond Chandler, Hawthorne, Chejov, Maupassant. Era una mujer
de mente sana y variada; la inteligencia iluminaba sus ojos de color de
avellana, igual que la lamparita brillaba encima de la mesa, a su lado.
Hablamos de los crudos inviernos de Connecticut, de políticos, de lugares
lejanos («Nunca he estado en el extranjero, pero si alguna vez tengo
oportunidad, África sería el lugar a donde iría. A veces he soñado con ella,
las verdes colinas, el calor, las hermosas jirafas, los elefantes andando por
ahí»), de religión («Me educaron como católica, por supuesto, pero ahora, casi
siento decirlo, tengo una mentalidad abierta. Demasiadas lecturas, quizá»), de
horticultura («Cultivo y conservo todos mis verduras; por necesidad»).
Finalmente:
—Disculpe mi cháchara. No puede
figurarse el gran placer que me proporciona. Pero ya pasa de su hora de
acostarse. Y noto que es la mía.
Me acompañó al piso
de arriba y, tras estar cómodamente instalado en una cama de matrimonio bajo un
dichoso peso de bonitas colchas confeccionadas con trozos de desecho, volvió y
me dio las buenas noches, deseándome felices sueños. Me quedé despierto,
pensando en todo aquello. Qué experiencia tan extraordinaria: ser una vieja que
vive sola y apartada, que un desconocido llame a la puerta en plena noche y no
sólo abrirla, sino darle una cálida bienvenida, nacerle entrar y ofrecerle
albergue. Si nuestra situación hubiera estado invertida, dudo que yo hubiera
tenido valor para hacerlo, por no hablar de la generosidad.
A la mañana siguiente
me dio de desayunar en la cocina. Café, gachas de avena con azúcar y leche
condensada, pero me encontraba hambriento y me supo a gloria. La cocina estaba
más sucia que el resto de la casa; el fogón, un traqueteante frigorífico, todo
parecía al borde de la extinción. Todo salvo un objeto amplio y en cierta forma
moderno, un congelador encajado en un rincón de la habitación.
Ella estaba con su
cháchara:
—Adoro los pájaros. Me siento muy
culpable por no echarles migas durante el invierno. Pero no puedo tenerlos
alrededor de la casa. Por los gatos. ¿Le gustan a usted los gatos?
—Sí, una vez tuve una gata siamesa
llamada Toma. Vivió doce años y viajamos juntos a todas partes. Por todo el
mundo. Y cuando murió, no tuve corazón para buscarme otro.
—Entonces, quizás entienda usted esto
—dijo, llevándome hacia el congelador y abriéndolo. En el interior no había
sino gatos: montones de gatos congelados, perfectamente conservados, docenas de
gatos. Aquello me produjo una extraña impresión—. Todos mis viejos amigos. Que
se han ido a descansar. Es que, sencillamente, no podía soportar el hecho de
perderlos. Completamente. —Se rió y añadió—: Supongo que pensará que estoy un
poco loca.
Un poco loca. Sí, un
poco loca, pensaba yo al andar bajo el cielo gris en dirección a la carretera
que ella me había indicado. Pero radiante: una lámpara en una ventana.
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